Podríamos decir que hay un tipo de nórdico para cada persona. Peso, gramaje, materiales, transpirabilidad o mantenimiento son algunas de las características que se pueden tener en cuenta a la hora de escoger un buen relleno nórdico.
Y es que conseguir la temperatura deseada para dormir no siempre es tarea fácil, pero una vez conseguida, servirá para garantizar un buen descanso y recargar pilas durante el sueño.
Para encontrar el nórdico que necesitamos, tenemos que definir el uso que le vamos a dar. Si va a ser para un uso diario, se recomienda conseguir uno ligero y transpirable. Determinar el tamaño es otro punto necesario para encontrar nuestro nórdico. Esto dependerá de las medidas de la cama en la que lo queramos utilizar.

Otra de las características que tenemos que tener en cuenta es el material. Y para ello tenemos que hablar de las diferencias entre nórdicos de plumas, fibras naturales o sintéticos. Los rellenos de plumas generalmente de aves como patos o gansos destacan por sus características térmicas y por su peso. Algunos de éstos han revolucionado el mercado. Es el caso de los rellenos de plumón de Eider, un tipo de ave cuya pluma apenas tiene peso pero sí muy buenas condiciones térmicas. La exclusividad de este tipo de pluma viene dada por la pequeña cantidad que se puede conseguir anualmente, de ahí su elevado precio.
Cuándo queremos usar el relleno es otro de los puntos a tener en cuenta ya que hay algunos preparados para las temperaturas más frías del invierno mientras otros nos sirven para temperaturas suaves. Si tenemos dudas o si queremos uno versátil, se puede optar por uno ‘cuatro estaciones’ que ahorra espacio y comodidad al poderlo utilizar durante casi todo el año.
La estética es otro factor a tener en cuenta. Los rellenos suelen ser de colores neutros porque, normalmente, se introducen dentro de la funda nórdica por lo que su apariencia pasa desapercibida, pero cada vez son más las marcas que apuestan por hacer los nórdicos visibles. De esta forma, el diseño del nórdico queda a la vista, lo que aporta un toque de personalidad al dormitorio.
Por último, recomendamos tener en cuenta los cuidados y el mantenimiento. La limpieza en seco o en lavadora son algunas de las características que podrán facilitarnos nuestra rutina.
Lo más importante es la elección. Cuando consigamos dar respuesta a esta guía, estaremos un poco más cerca de saber cuál es nuestro nórdico adecuado. ¡Haz de tu cama un lugar acogedor y cómodo que te garantice el descanso!









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